sábado, 8 de diciembre de 2007

No tan macabra realidad de Sabado

Ye se hizo Sabado, cerca de las 22:00, en 2 horitas termino el turno y empiezan mis bien merecidas vacaciones. 9 dias de puro relax, sin preocupaciones horarias ni de ningun tipo. Casi el paraiso, antes de que busquen en los blogs de chimentos les cuento que no me voy a ningun lado, aparentemente los casinos rutilantes de Montecarlo no estan aceptando los Patacones y Lecops que tenia guardaditos para esta salida, asi que me quedaré terminando de decorar mi bunker esperando la asuncion de Macri.
Que nos deparará con este hijo de puta, no quiero ni pensarlo...
Pero bueh, eso no es lo que nos trae a este humilde blog, lo que nos reune aqui es que evidentemente no tienen algo mas interesante para leer. Pero somos todos amigos, asique no estamos para acusarnos de cosas feas...

Sé que hace bastante que no cuelgo algun videiño, asi que los dejo con...


Referi "especial" y bloopers del futbol



Japoneses y Darth Vader



Y para terminar, un clasico del terror, It (lo que me cague de miedo con este payasito)




Saludos...-

viernes, 7 de diciembre de 2007

Macabra realidad de Viernes

Viernes a la noche, trabajo, maldito trabajo, y esas vacaciones que ya estan tan cercanas que parece que falta muy poco para que terminen.
Ya se, estoy siendo melodramatico, pero eso es lo divertido, un poco de la telenovela venezolana llamada "Vida".
Ojo, no es tan mala, tampoco me regalo propiedades o suculentas herencias, pero me dio dos piernas, unos pulmones que muy muy bien no funcionan (ta bien, acepto parte de la responsabilidad en eso) en fin, la Vida se deja vivir. Ni mucho ni poco, lo suficiente...

Como casi todos los Viernes, de esta manera se muestra la macabra realidad, take it or leave it, but then don´t complain, or better, just fuck off (que buen insulto, fuck off, me gusta)...

Saludos

miércoles, 5 de diciembre de 2007

La Vida da vueltas - Capitulo 6

Parte 6 de 6

EL SUEÑO


La comida en la guerra es escasa y la lucha por conseguirla es cosa de vida o muerte.
-Estoy solo, no sé dónde están mis compañeros, desde acá se ve una despensa, pero no nos venden a los argentinos, solo a los ingleses o a los isleños. La noche me va a amparar, y cuando mis compañeros de batallón me vean llegar con la comida se van a poner contentos, quizás hasta me asciendan.
Estoy a unos 200 metros cruzando un descampado, no va a ser difícil, con mi entrenamiento, por más que no tenga mi fusil.
De repente, unos perros comenzaron a ladrar, me delataron, pensó, me escondo en una zanja y espero a que se calmen las cosas. No hacia tanto frío, cosa que le extrañó, pero a continuación pudo ver las luces de una sirena y la orden de alto, orden que ya había escuchado cuando tuvo que rendirse. Esta vez no iba a ser igual.
Quizás era el sueño, el frío, o el hambre, pero esta vez no se iba a rendir. Se escabulló entre los matorrales que hacían de la zanja un laberinto, y no pudo evitar ser visto. Súbitamente se escucharon varios disparos, uno le impactó en el pecho, pero siguió huyendo, vivo no lo iban a agarrar, otra vez no iba a ser prisionero.
Otro disparo cruzó la noche oscura y descampada e impactó otra vez en César, esta vez quitándole el último aliento de vida.


-Comisario, abatimos un delincuente en las intersecciones de la San Martín y Rioja, en el almacén que esta frente al baldío.

-¿Alguna identificación?

-Negativo, solo una campera verde de combate y una medalla al valor en Malvinas...

- Otro veterano, la Puta Madre.


FIN

martes, 4 de diciembre de 2007

La Vida da vueltas - Capitulo 5

Parte 5 de 6

CONFESIONES

Luego de las primeras consultas, César se sentía más aliviado, pero empezaba a entender que ciertas cosas no lo iban a abandonar jamás, la sensación del hambre, el recuerdo de la sangre rodeándolo en aquella pradera lejana. Lo habló y no se le fue de la mente, entonces se lo tragó. Y sentía que lo consumía por dentro. Pero las pastillas que tomaba asiduamente tenían efecto, a veces, y realmente creía que podía mejorar.
-Lo que pasa es que el Doctor me pregunta cosas de cuando era chico, le contaba César a su compadre de armas, y a mí eso no es lo que me da pesadillas, no sé si va a dar resultado esto.
Su amigo era, ahora, su último eslabón de humanidad, si no fuera por él, estaría en la calle (tenía un buen pasar económico y en los últimos meses era quien le bancaba la pensión y la comida) y si nos alejamos un poco en el tiempo fue quien más de una vez le salvó la vida en las trincheras. Era su ángel guardián, diría César, un pobre diablo diría quien lo viera por la calle.
Entonces Rodolfo, su amigo, se transformó en su Psicólogo, en realidad en su confidente, en alguien en quien contarle sus más oscuros secretos.
Entre mate y mate César se estaba abriendo cada vez más, pero lo que contaba lo asustaba.
Y así, tuvo un tiempo de paz.
Pero no duraba mucho, las pastillas que tomaba le daban terribles dolores de estomago y a veces las tenía que dejar. Igualmente los sueños no lo abandonaban, solo en algunas ocasiones no lo atormentaban tanto.
Rodolfo comenzó a estar cada vez con peor cara, demacrándose con cada visita de César, fue en una de esas visitas cuando César se dio cuenta de lo que pasaba y pensó en dejarlo de ver, no por abandonarlo, sino porque entendía que con cada visita su amigo empeoraba.
Su amigo diría:
-César sueña, sueña cosas feas, cosas inexplicables, cosas que sólo un veterano puede entender, la guerra, la muerte, el odio y la sangre es lo que te mantiene vivo allá en combate, pero acá eso es lo que te entierra.
Las visitas fueron cada vez más espaciadas hasta que, en el transcurso de unos meses, se dejaron de ver.Y así, a fuerza de soledad y a causa de la falta de medicación, los sueños, o pesadillas, se volvieron más frecuentes y más reales.

Continuará...

sábado, 1 de diciembre de 2007

La Vida da vueltas - Capitulo 4

Parte 4 de 6

PRESO POR UN DIA, VETERANO POR SIEMPRE

No comía tan bien en meses, prisionero en el buque con bandera inglesa, Los soldados sajones no entendían como un ejercito tan mal alimentado, mal vestido, y sobre todo mal armado había logrado encarar una batalla tan encarnizada como la que tuvo lugar en esa isla del fin del mundo.
Finalmente llegaron a ese Gallegos que lo vio partir como un hombre, y hoy lo veía como un veterano, con los labios y el alma partidos por el frío, la desidia y el dolor.
Llegaron de noche como cuando zarparon, luego de trámites burocráticos fueron devueltos a su Patria como prisioneros de guerra, una marca que no se borra fácil.
Ya en sus pagos natales, César no conectaba, no encontraba un rincón de paz, como los que tuvo aturdido por las baterías, nada lo saciaba, sus sueños eran cada vez más vívidos, cada vez más sangrientos, mas reales. Despertaba bañado de sudor, raro en el invierno patagónico, por lo que cuando le llegó una carta invitándolo a Buenos Aires para ser condecorado con la medalla al valor en combate (sólo por haber sostenido el cuerpo inerte de su amigo) no lo pensó dos veces, armó su bolsito nuevamente y partió. Otra vez sus padres lloraban de orgullo despidiéndolo en la garita que ya lo vió partir como a tanta gente.
Ya en Buenos Aires, se alojó en una pensión de algún barrio porteño, se vistió con su mejor gala (la única que tenía), y fue al rencuentro de sus compañeros de combate.
Encontró a algunos, unos lo reconocieron, otros no. Pero el denominador común era la tristeza, la desesperación en sus caras, era evidente para César que a ellos le pasaban lo mismo que a él, los sueños, esos que lo atormentaban casi sin descanso, todas las noches igual, los gritos, el dolor, el sudor.
No fue sino hasta luego de la ceremonia, en una pequeña reunión, cuando el alcohol fluía entre los invitados, que alguno se animó a hablar de lo que lo acechaba, sigiloso, taciturno, los Sueños. Luego se sumó otro y otro más, y las sospechas de César se hicieron reales, todos tenían esos sueños malditos, condenantes.
Días más tarde, se contactó con él un compadre de armas, como ellos se decían, y la noticia que trajo le cayó como balde de agua fría,
-José Maria, el correntino del zapucay, ¿te acordás?, se suicidó ayer, no lo aguantó, hermano.
César no sabía que hacer, que pensar, y recordó que luego de la fiesta se le acercó un civil que le entregó una tarjeta y le dijo que lo iba a ayudar, un Psiquiatra, juntó fuerzas y al día siguiente lo llamó.

Continuará...

viernes, 30 de noviembre de 2007

La Vida de vueltas - Capitulo 3

Parte 3 de 6

FUEGO AMIGO


Cuando volvieron de la ronda vieron a lo lejos el campamento humeando, no entendían, no querían entender, se acercaron sigilosos, como quien no quiere ver. Luego recordaron la batería antiaérea, y todo tuvo sentido, la batería era nuestra y el bombardero era inglés.
No quedó nada vivo, nada con forma, solo humo y olor a carne chamuscada.
Y quedaron sólo ellos dos, solos, buscando alguien que comparta la misma bandera. Estuvieron deambulando por horas, días, no importa, igual ni ellos sabrían decirme, hasta que escucharon una guitarra zapando y el típico zapucay correntino. Estaban a unos 200 metros, y por la desesperación del hambre se acercaron corriendo hacia donde estaban sus compatriotas, sólo que sus compatriotas no sabían que eran amigos y abrieron fuego hacia ellos, Oscar, el que fue su compañero desde el inicio, cae abatido por fuego amigo.
-Aguantá, no pasa nada, es un tiro en la pierna, alegrate, te volvés a casa. Mientras tanto, veía como se formaba un charco de sangre a su alrededor, luego de una sacudidas, su arteria femoral ya estaba casi vacía, como su vida.
César hizo lo primero que se le ocurrió, gritando con desesperacion el Himno Nacional, funcionó, el fuego cesó y pudo acercarse llevando el cadáver de su amigo.
Luego todo fue dolor y ahí entendió el verdadero sentido de la guerra, los odios de las naciones lo paga su gente.
Pero la vida no se detenía allí, tampoco la guerra, y tuvo que avanzar con un nuevo grupo de compañeros, los que habían “matado” a su amigo eran ahora sus nuevos amigos, y por ellos tendría que dar la vida, si fuese necesario.
Tuvieron algunas victorias, a César como a tantos otros le tocó matar a varios ingleses, escoceses, gurkas, así como también mataron a varios de sus compañeros.
Luego de un tiempo de combate, el hambre y le camaradería se mezclaba con lo que más sabe hacer la guerra: mostrar lo más ruin del ser humano.
Escucharon rumores que habían hundido un barco Argentino, y pronto, todo acabó. Se encontraban en la pradera del Ganso, acorralados por un ejército enemigo cada vez más poderoso que avanzaba con paso firme. Acorralados por la geografía fueron hasta la playa donde finalmente se rindieron.

Continuará...

Ingrid esta viva



SECUESTRADA. La ex candidata presidencial aparece sentada con las manos sobre las rodillas, abatida y con la cabeza y la mirada dirigidas hacia el suelo. (EFE)


La familia de la ex candidata secuestrada Ingrid Betancourt pidió hoy que se reanuden las negociaciones con las FARC para su liberación. Ocurre luego de que fueran halladas pruebas de vida de la mujer a raíz de la detención de tres miembros de la guerrilla que poseían fotos y videos.
"Ver la foto y ver a mi madre hasta qué punto está flaca, delgada, está rabiosa, y verla así triste me impacta. Sabía que estaba triste, que no estaba bien, pero no me la imaginaba así", aseguró el hijo de la ex candidata, Lorenzo Delloye el joven, de 18 años, que reside en París con su padre y primer marido de la rehén, el diplomático galo Fabrice Delloye.

Además, consideró que las pruebas de vida de su madre se han podido conseguir gracias a la mediación del presidente venezolano Hugo Chávez, por lo que pidió que ésta se restablezca.
(Fuente: Clarin 30/11/07)
Pueden pensar lo que quieran de Chavez, pero que logro lo que NADIE pudo en los casi 6 años que lleva secuestrada.
El video en cuestion, se capturo cuando detuvieron a tres miembros de las FARC, en cuyo poder se hallaron videos y cartas.
Aca les dejo el link por si no lo vieron.

Saludos y recuerden que a continuacion, en unas horitas sale el cap 3, (como?, no saben lo quiero decir con cap3??? Ok, es entendible)

jueves, 29 de noviembre de 2007

La Vida da vueltas - Capitulo 2

Parte 2 de 6

INTRODUCCION AL ODIO

-¿Nombre?, le gruñó el Capitán a cargo del reclutamiento, Cabo Primero César Martínez, a su orden mi Capitán, respondió con voz firme, tratando de no delatar el miedo que lo invadía, cada vez mayor al ver que al lado de ellos descendían los heridos, como cambiando los peones de un tablero de ajedrez que él recién está empezando a comprender.

Se embarcaron y solo de escuchó el estruendo de los motores avanzando hacia la oscuridad de la noche.
A bordo todas las caras se veían igual, con frío, con miedo, con un coraje de la puta madre, algunos con más miedo de morir que otros. Pero todos con la incertidumbre de lo desconocido, de lo que esconderá la noche, la guerra. Pronto lo averiguarían.

El amanecer los encontró desembarcando en la isla, la guerra estaba en su apogeo, ellos eran la segunda o tercera línea de recambio y los muertos y heridos se contaban a montones, César estaba muy asustado, no se notaba dirían sus compañeros, pero lo estaba.
Fusil en mano, con otro compañero fueron a hacer la ronda por el campamento donde estaban asentados, que había sido recuperado a un pelotón inglés desprevenido, y según informe oficial, no hubo sobrevivientes en el bando enemigo.

La calma era absoluta, a veces cortada por una batería antiaérea que realmente no sabían a quién pertenecía. Sólo se tiraban cuerpo a tierra y esperaban a que se calme la tormenta, el ruido era tal que ensordecía, y de repente solo se escuchaba el silencio, y sentía volver a sus pagos, a la vibración del muellecito cuando llegaban las ondas a la orilla.
Y luego, todo volvía a la realidad. El frío no le molestaba tanto, estaba acostumbrado, el ruido era otra cosa, a veces le quedaban zumbando los oídos por horas, no decía nada, no quería parecer cagón. Pero dolía.

Continuará