miércoles, 16 de abril de 2008

Cosas en Youtube

Estoy escribiendo mas cada tanto, para no tenerlos tan mal acostumbrados, pero la verdad es que se los extraña, asique negociamos y no voy a escribir (aunque ahora estoy escribiendo, que ironia??) pero si les voy a dejar unos videitos para que se diviertan.

Parecidos de Tvr con Lost (ustedes saben que me puede esta serie)



Canciones locas (seccion de Perros de la calle con canciones en idiomas que no son en castellano pero que dicen algo en español), miralo, muy bueno - Fundamental tener sonido.

Canciones locasl *1



Canciones locas *2




Canciones locas *3



Canciones locas *4




Bueno, les gusto??

viernes, 11 de abril de 2008

Por que soy Ateo

El siguiente texto es creacion de Diego Romero, un tipo como cualquier otro como vos, como yo, solo que tiene una particularidad, que yo comparto, pero creo que no conoces a nadie mas que la tenga, es ATEO, yo tambien, y no soy malo por eso, y no oculto mi espiritualidad por que "Dios" me fallo en algun momento, soy ateo, no pido que lo entiendan, ni siquiera que lo acepten, solo me gustaria que podamos vivir en pax, y en eso la religion hace agua, ha sido y será parte fundamental en la guerra, el hambre y la pobreza...

Pero bueno, en el texto lo veran un poco mas claro. si le interesa mas, el link para la pagina de Diego es http://www.driverop.com.ar/ateismo.php


El común de la gente asume que toda persona que conoce piensa y opina lo mismo que uno, excepto en cosas puntuales, la religión por lo general no es tema de discusión habitual entre desconocidos. Tanto es así que por ejemplo, cuando uno debe hablar con una persona desconocida se dirige a él o ella en el mismo idioma que uno mismo habla, esto se hace sin pensar, y uno espera que le responda en ese mismo idioma, por lo menos así es en mi ciudad. Como dije la religión no es un tópico de conversación habitual pero cuando el tema surge uno siempre tiende a asumir lo que a uno le parece es la opinión de la mayoría. Al vivir yo en una sociedad católica, cuando el tema de conversación pasa por lo religioso mi interlocutor asumirá, con justificada razón, de que yo también soy católico.
A menos que esa persona no sea católica casi nunca me preguntan si yo, efectivamente lo soy. Es gracioso para mí ver la sorpresa que se llevan cuando afirmo que no soy católico. La presunción inmediata es encasillarme en alguna otra rama del cristianismo, cosa que también niego. Por tanto surge la pregunta "... y entonces?". "Soy ateo", aseguro.
Allí empiezan las caras de sospecha, de incredulidad y a veces de rechazo.
La gente tiene un muy mal concepto de los ateos, somos "bicho raro", somos satánicos (sin darse cuenta que ese es un concepto teísta, exactamente lo contrario de ser ateo), somos inmorales, sin ética. Luego surge la pregunta de rigor "¿por qué eres ateo?", las presunciones "algo pasó en tu vida que dejaste de creer" (asumiendo erróneamente que uno nació creyendo en algo), las justificaciones "seguramente aún no conoces al verdadero dios". Nunca nadie con el que me haya tocado esta situación se le ocurrió pensar que soy ateo por lógica, siempre es por falta de "fe" o "ignorancia de la fe" o "desconocimiento de la palabra".
Antes me armaba de paciencia y trataba de explicar los argumentos lógicos que me llevan a ser ateo pero hace mucho que desistí de ese proceder. Llegué a la conclusión de que por mas buenos argumentos que esgrimiera el creyente no lo va a entender. "Pero en algo tienes que creer" dicen tratando de justificar su ceguera mental. ¿Por qué?, ¿por qué hay que creer en algo?
Tal vez antes de proseguir valgan algunas aclaraciones.
El ateísmo no es una religión. No existe algo llamado "religión atea" puesto que el ateo por definición es alguien que no cree en la existencia de ningún ser divino, en ninguno, sea este bueno o malo. Para ponerlo en perspectiva, estoy seguro que Ud. no cree que Papa Pitufo exista, ¿verdad?, sus razones tendrá para no creerlo, pues bien un ateo es exactamente eso, un ateo no cree que un ser (o varios) tal como Dios exista. Pero vale hacer una distinción entre dos tipos de ateísmo. El ateísmo débil es el que no cree en dioses por simple escepticismo mientras que el ateísmo fuerte no solo es escepticismo sino también la imposibilidad de que ningún dios o cosa parecida exista (sí, esto incluye a Satanás o cualquier entidad "maléfica"). Por otro lado existe un grupo de gente que se auto define como Agnósticos, que suele confundirse con ateísmo, no es lo mismo, un agnóstico es alguien que si bien no cree que algún dios en particular exista si alguna vez se prueba de que existe, la cuestión es irrelevante pues si antes de probarse también existía y no les afectaba no hay razón para pensar que a partir de su demostración siga influenciando de alguna manera sus vidas, para ellos saber si dios existe o no es simplemente una pérdida de tiempo.
En mi caso particular soy ateo fuerte, es decir, no solo no creo que ningún dios exista sino que estoy convencido de que nunca existirán.
Por otra parte tengo que aclarar también un concepto erróneo acerca de los ateos por parte de los teístas y es el que suponen que los ateos creen en la ciencia y nada más, haciéndola su "religión", esto tampoco es así necesariamente. Para nosotros (al menos para mí en particular) la ciencia y mas que nada su método científico es el método mas confiable que tenemos para conocer la verdad pero de ninguna manera es para nosotros una cuestión de "fe", mucho menos una religión y menos aún una "verdad absoluta".
Todo esto me lleva a introducir la filosofía en la discusión, en especial la lógica.
En cualquier discusión seria acerca de estos y otros temas, y si sigue leyendo estará de acuerdo conmigo, cada vez que se hace una afirmación y esta quiere que se sea aceptada por el resto es obligación de quién hace la afirmación demostrar por qué es verdadero lo que se afirma.
Es muy común para un ateo como yo cuando se discute acerca de la existencia de dios que el teísta nos trate de "poner en aprietos" y pedirnos a nosotros que demostremos que dios no existe. La frase típica para esto es "Dios existe, pruébame que no es cierto". Con la misma liviandad de palabras yo podría argumentar algo como "Los unicornios azules con cuerno de oro existen, demuéstrenme lo contrario". Y ninguno de los dos llegaría a ninguna parte. Es por este motivo (y no el único) que los ateos nos quedamos cruzados de brazos esperando la prueba definitiva de la existencia de dios que dicho sea de paso nadie nos ha traído (¿aún?). A mucha gente le parece que esta es una posición cómoda y nos acusan de no hacer el esfuerzo de creer pero como se ve, la liviandad de palabra de los creyentes nos fuerzan a recurrir a argumentos como el mencionado ("Jaja!, por supuesto que los unicornios no existen, ¿tú realmente crees que sí?").
Vivo en una sociedad judeocristiana, no conozco otra, para el teísta cristiano la existencia de dios es un hecho y no piden ninguna demostración debido a que ellos tienen fe de que es así, cuando se les pregunta por qué creen que dios exista recurren a argumentos irracionales que tendrá mucho sentido para ellos, pero no para un ateo. El preferido es "porque la Biblia lo dice", esto, en lógica, es un argumento circular y por tanto irrelevante. Como la Biblia es "palabra de Dios" es obvio que Dios existe, dicen los cristianos sin darse cuenta que algo que escribe acerca de su propia existencia no puede ser prueba de su propia existencia, por mas bien escrito que esté. Lo que me lleva a preguntar que cómo saben que la Biblia es en realidad "palabra de Dios" (notese que los musulmanes no opinan lo mismo y ellos también son creyentes en Dios), "porque así me lo enseñaron", esto a la postre, siempre termina en un mismo punto "creer por que sí" y eso a toda vista es irracional.
"Pero alguien tuvo que haber creado todo lo que hay en el universo". La cuestión no es quién sino cómo, atribuir esa función a un ser sobrenatural (o varios) crea más preguntas que respuestas, indefectiblemente ese no puede ser el camino racional para hallar la solución al problema. La afirmación de que Dios como es todopoderoso y creador del universo entonces debe existir no es válida, ya que por más que se defina precisamente cómo es Dios y lo que hace no implica necesariamente que debe de existir. Mucha gente sabe cómo es Papa Pitufo y lo que puede o no puede hacer pero eso tampoco implica que ese ser exista. Otro argumento "millones de personas creen en Dios, entonces debe de existir", otra falacia, en la antigüedad casi todo el mundo creía que la tierra era plana y luego resultó no ser así. Luego el caso anecdótico "yo tuve una experiencia con Dios..." es simplemente subjetivo, incomprobable e irreproducible, no es un argumento lógicamente válido.
Si llegado a este punto Ud. que es creyente se empieza a sentir molesto por lo que lee imagine si lo escuchara de mi personalmente, seguramente se enojará conmigo, lo se por que ya me ha pasado, es por eso que antes dije que desistí de discutir el tema cuando se me plantea. Es mejor aceptar las creencias o falta de creencias del otro y vivir en paz.
Los ateos no hacemos proselitismo, al menos yo no lo hago, no creo que en su vida vea a un grupo de personas golpeando puerta por puerta tratando de que la gente "se convierta al" ateísmo. Y en lo personal me molesta sobremanera que alguien venga hasta mi con el propósito de convencerme de que mis creencias o la falta de ellos sea un error esgrimiendo para probarlo argumentos dudosamente lógicos y obviamente irracionales. No estoy para perder el tiempo escuchando discursos de pulpito, si usted llegó hasta esta página buscando "almas perdidas" a las cuales convertir ahórrese la molestia, mi conciencia está en paz y no admite ser molestada.

La verdad es que mi ateísmo es solo una parte de mi carácter, por sobre todo soy un escéptico empedernido, basta decir que mi filosofía de vida puede resumirse como "nada existe, nada es verdadero hasta que se demuestre lo contrario", mi ateísmo es solo consecuencia de esta filosofía. Pero además y por si esto fuera poco, mi escepticismo es taimado y soberbio, ¿por qué?, porque me gusta engañar para poner a prueba lo que se pretende que yo crea. Esto me ha granjeado no pocos enemigos y no pocas situaciones difíciles.
Muchos proselitistas, sin importar el signo de su creencia, me invitan, luego de intercambiar opiniones conmigo, a que concurra a sus salones de reunión, llámese iglesia, templo, parroquia o como sea. Siempre declino la invitación. No por miedo a "perder mi fe" sino por miedo a que se me escape una risa cuando lo que recomienda la situación es una postura solemne. Y esto lo mantuve aún en las circunstancias más extremas, por ejemplo en el casamiento de un familiar cercano (yo, aún no soy casado) como es mi hermano. Ciertamente que uno se siente solo bajo tales circunstancias, cuando todo el mundo está allá yo elijo quedarme acá... solo.
La soledad tiene mucho que ver en la vida de un ateo. El lector podrá estar de acuerdo conmigo que el humano es un ser social y que las relaciones interpersonales es una característica innata en él. En mi ateísmo me considero solitario, de hecho, hasta el día de la fecha no he conocido a ningún otro ateo personalmente y con el cual pueda compartir a diario mi vida, llámese amigo, amiga, o lo que sea, y "soportar" así vivir en una sociedad casi totalmente teísta.
Diego Romero - algún momento del 2003.

Que talco??? bueno mas adelante pondre algunos ensayos mas de este tipo que realmente la tiene muy clara...


Slds

miércoles, 26 de marzo de 2008

Felices 100 entradas ! ! !

Evidentemente, todos mis súbditos (digo, estimados lectores), mis más firmes y férreos lectores, mis D´Elias, están internados en algún psiquiatrico o "guardaditos" en algún punto del Gran Buenos Aires. Por que nadie pero nadie se acordo de decirme algo porque cumplimos las 100 entradas (yo me di cuenta recién de pedo).
Pero bueh, para seguir escribiendo algo (les confieso que escribir el segundo párrafo ya es una tarea titánica) paso a comentarles que no me prendí al cacerolazo, es mas, ni me enteré. Todas mis conversaciones sobre el tema en el trabajo fueron de apoyo al gobierno, solo para ver las reacciones de tooodos los demás, quienes sin entender ni un poco el problema real, se prenden para bardear, solo porque al Argentino (en el que me incluyo) le encanta quejarse, siempre tiene la razón.
Ojo, yo tampoco se exactamente quien tiene la razón, me alcanza con entender que todos quieren ganar mucha plata y no quieren que el otro le toque el culo. Porque ese es un poco el meollo de toda la historia de la Humanidad, desde los cavernicolas en Asia menor hasta los cavernicolas de Acoyte y Rivadavia ayer.
Nadie te ayuda en la vida, solo la familia (pero no sirve para llenarte de plata, porque si tu familia ya tenia plata, entonces ya tenes) asique en realidad la vida es un eterno come o te comen, te puede gustar o no, todo depende de en que parte de la cadena alimenticia estas.

Pero tampoco tengo ganas de hablar todo el tiempo del "conflicto del Gobierno vs. Campo", es lo de siempre, si ganan los chacareros, ni en pedo van a bajar los precios para solidarizarse con la gente comun, porque quieren (a ver, adivinen....) siiiiiii muuuucha plata.
Y el gobierno no es ningun santo, tambien quiere plata, y poder muuuuuucho poder (todos lo quieren)... Ya todos sabemos que ni este ni ningun gobierno nos va a ayudar, porque si aunque sea se viera algun beneficio en la salud, la educacion, seguridad, etc.
Pero ese es otro tema bien nuestro, por un lado los asambleistas de Entre Rios no dejando pasar turistas pero si a barrasbravas para un partido en Uruguay, tambien tenemos el caso de el tipo que murio porque la ambulancia no pudo pasar por un piquete en Canals, Cordoba. O sea, no lo dejaron pasar, se murio de un infarto el tipo, que tiene que ver el campo o las retenciones con esto.

Bueno, ya fue, me canse, voy preparar la comida (hamburguesas rebozadas de pollo con papa y batata) por si se preguntaban...

Ah, y ojeen las entradas viejitas, hay clasicos imperdible como...





Disponible aqui .


Hey, ya pasamos las 1100 visitas!!!!!!

Saludos y felicidades...

sábado, 22 de marzo de 2008

Lost S04E08 "Meet Kevin Johnson"


Siguiendo con el estilo ecliptico que nos caracteriza, hoy, luego de varios capitulos sin linkearlos, pongo a su disposicion el capitulo 8 de la 4ta temporada de Lost, el ultimo antes de un mes de paron.
Meet Kevin Johnson, centrado en Michael, en 100 megas con subtitulos incrustados...

Que lo disfruten y a comerse las uñas esperando que pase el mes....

Iba a seguir escribiendo, sobre cosas de la vida, los pajaritos, el arcoiris, pero acaba de entrar un caso nuevo en Puerto Madryn, maldita costumbre que tienen estos turistas de enfermarse, fracturarse y esas cosas justo cuando estoy en la Guardia... I hate them...
But, they pay my rent, my meals, and every fucking else so, keep getting sick...
Byeeeeeee

sábado, 15 de marzo de 2008

La Escafandra y La Mariposa - Jean-Dominique Bauby

Antes que nada quiero declarar, en calidad de testigo (nunca de imputado) que toda esta entrada, esta robada/tomada prestada integramente del Blog de Diego, compañero de trabajo. Sin asentar el apellido, por no contar con la autorizacion por formulario C-152485 con triple sellado por Escribano Publico y estafeta postal de Disney World.

Dejando de divagar un poco, los dejo con la sinopsis y algunos pasajes del libro, presten atencion lo que le paso a este Bauby y como logro escribir un libro con su propia experiencia en tiempo real. Realmente imperdible...

Gracias Diega!!!!!

"...Aquellos que no esten familiarizados con Jean - Dominique Bauby, deben saber lo siguiente, en 1985 siendo editor de la revista "Elle" tiene un ACV (accidente cerebro vascular) el cual lo deja paralizado de pies a cabeza, sufriendo lo que los medicos llaman el fenomeno del "locked in" (encierro en ingles) ya que sus funciones cerebales eran normales, pero incapacitado para moverse. La unica forma de comunicacion que tenia con el mundo exterior era su ojo izquierdo, guiñando el ojo una vez por "si" y dos veces por "no". A Jean Dominique se le leian las letras del alfabeto, segun el nivel de uso de las mismas, y este guiñaba el ojo para indicar la letra que queria expresar, de este modo logro escribir una novela de la cual dejo un fragmento, "La Escafandra y La Mariposa":

La silla

Nunca había visto tantas batas blancas en mi pequeña habitación. Las enfermeras, las auxilia­res, la fisioterapeuta, la psicóloga, la ergoterapeu­ta, la neuróloga, los internos y hasta el jefe supre­mo de servicio, todo el hospital se había desplazado para la ocasión. Cuando entraron empujando el artefacto hasta mi cama, lo primero que pensé fue que un nuevo inquilino venía a tomar posesión del lugar. Instalado en Berck desde hacía varias semanas, cada día rozaba un poco más el umbral de la conciencia, pero no imaginaba qué nexo podía haber entre una silla de ruedas y yo.
Nadie me había bosquejado un cuadro exacto de mi situación, y a partir de chismorreos reco­gidos aquí y allá, me forjé la certeza de que no tar­daría en recuperar el gesto y la palabra.
Mi mente errabunda concebía incluso mil pro­yectos: una novela, viajes, una obra de teatro y la comercialización de un cóctel de frutas de mi invención. No me pidáis la receta, la he olvidado. Se apresuraron a vestirme. «Es bueno para la moral», dijo sentenciosamente la neuróloga. Y en efecto, después de la bata de nailon amarillo, me habría encantado embutirme en una camisa a cuadros, unos viejos pantalones y una sudade­ra informe, si no hubiera supuesto una pesadilla ponérmelos. O más bien verlos deslizarse, tras no pocas contorsiones, por ese cuerpo flácido y desarticulado que ya sólo me pertenecía para hacerme sufrir.
Cuando por fin estuve listo, pudo comenzar el ritual. Dos tíos me cogieron por los hombros y los pies, me alzaron de la cama y me depositaron en la silla sin grandes miramientos. De simple enfermo había pasado a ser un discapacitado, al igual que en los toros el novillero se convierte en torero cuando le dan la alternativa. No me aplau­dieron pero casi. Mis padrinos me hicieron dar la vuelta a la planta a fin de comprobar que la pos­tura sedente no provocaba espasmos incontrola­bles, pero me mantuve inmóvil, ocupado en cali­brar la brutal devaluación de mis perspectivas de futuro. Sólo tuvieron que afianzarme la cabeza con un cojín especial, pues cabeceaba a la mane­ra de esas mujeres africanas a las que se retira la pirámide de aros que desde hace años les estira el cuello. «Se adapta usted bien a la silla», comentó la ergoterapeuta con una sonrisa que pretendía dar un carácter de buena noticia a sus palabras, si bien a mis oídos sonaron como un veredicto. De golpe entreveía la espantosa realidad. Tan cega­dora como un hongo atómico. Más acerada que la cuchilla de una guillotina. Se fueron todos, tres auxiliares volvieron a acostarme, y no pude evitar pensar en esos gánsteres del cine negro que se esfuerzan en meter en el maletero de su coche el cadáver del entrometido cuyo pellejo acaban de acribillar. La silla quedó en un rincón, con aire de abandono, y mis ropas arrojadas sobre el res­paldo de plástico azul oscuro. Antes de que de­sapareciese la última bata blanca, le indiqué con un gesto que pusiera la tele, bajita.
Daban «Cifras y letras», el programa favorito de mi padre. Des­de la mañana, una lluvia pertinaz resbalaba por los cristales de la ventana.

La oración

Después de todo, el episodio de la silla ha resul­tado saludable. Ahora las cosas están más claras. He dejado de concebir planes ambiciosos y he libe­rado de su silencio a los amigos que levantaban una afectuosa barrera a mi alrededor desde mi accidente. Puesto que el tema ya no es tabú, hemos empezado a hablar del locked-in syndrom. En pri­mer lugar, se trata de una rareza. No es que supon­ga un gran consuelo, pero existen tantas proba­bilidades de caer en esa trampa infernal como de ganar el bote acumulado de la Loto. En Berck, sólo dos presentamos los síntomas, y aun mi LIS* está puesto en tela de juicio. Cometo el error de poder pivotar la cabeza, lo que en principio no se halla previsto en el cuadro clínico. Como la mayoría de los casos son abandonados a una vida vegetativa, se conoce poco la evolución de esta patología. Sólo se sabe que si al sistema nervioso le da por volver a ponerse en marcha, lo hace al ritmo de un cabello que creciera a partir de la base del cerebro. Corro, pues, el riesgo de que trans­curran algunos años antes de que consiga mover los dedos del pie.De hecho, es en lo tocante a las vías respirato­rias donde cabe buscar eventuales mejorías. A lar­go plazo, uno puede confiar en recuperar una ali­mentación más normal, sin el recurso de la sonda gástrica, una respiración natural y algo del alien­to que hace vibrar las cuerdas vocales.
Por el momento, me sentiría el más dichoso de los hombres si llegase a tragar convenientemente el exceso de saliva que invade mi boca de mane­ra permanente. Aún no se ha hecho de día, cuan­do ya me ejercito en deslizar la lengua contra el velo del paladar a fin de provocar el reflejo de tragar. Además, he dedicado a mi laringe las bol­sitas de incienso que cuelgan de la pared, exvotos traídos de Japón por amigas viajeras y creyentes. Es una piedra más del monumento de acción de gracias erigido por mis allegados al capricho de sus peregrinaciones. En todas las latitudes habrán invocado en mi nombre a los espíritus más diver­sos. Intento poner algo de orden en ese amplio movimiento de las almas. Si me anuncian que en aras de mi curación han encendido unos cirios en una capilla bretona o salmodiado un mantra en un templo nepalí, de inmediato asigno un obje­tivo preciso a tales manifestaciones espirituales. Así, he confiado mi ojo derecho a un morabito camerunés comisionado por una amiga con obje­to de asegurarme la mansedumbre de los dioses africanos. Para los trastornos de la audición, cuen­to con las buenas relaciones que una suegra de corazón piadoso mantiene con los monjes de una congregación de Burdeos. Me dedican con regu­laridad sus rosarios, y yo me dejo caer a veces por su abadía para oír cómo los cánticos suben hacia el cielo. No puede decirse que por el momento haya dado un resultado extraordinario, pero cuan­do siete frailes de la misma orden fueron dego­llados por extremistas islámicos, me dolieron los oídos durante varios días. Sin embargo, tan ele­vadas protecciones no son sino fortificaciones de barro, murallas de arena, líneas Maginot, com­paradas con la pequeña oración que mi hija Céles­te reza todas las noches a su Señor antes de cerrar los ojos. Como nos dormimos más o menos al mismo tiempo, me embarco hacia el reino de los sueños con ese maravilloso salvoconducto que me libra de todo mal encuentro.

El baño

A las ocho y media llega la fisioterapeuta. Con silue­ta deportiva y perfil de moneda romana, Brigitte viene a poner en movimiento mis brazos y pier­nas, dominados por la anquilosis. Eso se llama «movilización», y esta terminología marcial resul­ta risible cuando se constata la delgadez de la tro­pa: treinta kilos perdidos en veinte semanas. No contaba con semejante resultado al empezar un régimen ocho días antes de mi accidente. De paso Brigitte comprueba si se produce algún estreme­cimiento que presagie una mejoría. «Intente apre­tarme el puño», me pide. Como a veces abrigo la ilusión de que puedo mover los dedos, concentro mi energía a fin de triturarle las falanges, pero nada se mueve, y ella deposita mi mano inerte en el cua­drado de gomaespuma que le sirve de escenario. De hecho, los únicos cambios conciernen a mi cabeza. Ahora puedo girarla noventa grados, y mi campo visual va desde el tejado de pizarra del edi­ficio contiguo hasta el curioso Mickey de lengua colgante dibujado por mi hijo Théophile cuando aún no me era posible entreabrir la boca. A fuer­za de ejercicios, hasta la fecha hemos llegado al punto de lograr introducir en ella una pajita. Como dice la neuróloga: «Se requiere mucha paciencia.» La sesión de fisioterapia termina con un masaje facial. Brigitte me recorre con sus dedos tibios todo el rostro, la zona yerta, que me sugiere la consis­tencia del pergamino, y la parte inervada, en la que al menos puedo fruncir una ceja. Como la línea de demarcación pasa por la boca, sólo esbozo medias sonrisas, lo que se adecua bastante bien a las fluc­tuaciones de mi estado de ánimo. Así, un episo­dio doméstico como el aseo cotidiano puede ins­pirarme sentimientos encontrados.
Un día me resulta divertido que a mis cuaren­ta y cuatro años me laven, me den la vuelta, me limpien el trasero y me pongan los pañales como a un niño de pecho. En plena regresión infantil, obtengo incluso con tales manejos un vago pla­cer. Al día siguiente todo ello se me antoja el col­mo del patetismo, y una lágrima surca la espuma de afeitar que un auxiliar extiende por mis meji­llas. En cuanto al baño semanal, me sume a un tiempo en la congoja y la dicha. El delicioso momento en que me sumerjo en la bañera pron­to se ve sustituido por la nostalgia de los prolon­gados chapuzones que constituían el lujo de mi primera vida. Provisto de una taza de té o un whisky, de un buen libro o una pila de periódicos, permanecía largo rato en remojo accionando los grifos con los dedos del pie. Pocas veces soy tan cruelmente consciente de mi situación al evocar tales placeres. Por fortuna, no tengo tiempo de pensar demasiado en ello. De inmediato me devuelven tiritando a mi habitación sobre un por­taenfermos tan cómodo como una tabla de faquir. Debo estar vestido de pies a cabeza a las diez y media, listo para bajar a la sala de rehabilitación. Como me niego a adoptar el infame estilo jogging recomendado por la casa, vuelvo a mi ropa de estu­diante chapado a la antigua. Al igual que ocurre con el baño, mis viejos chalecos podrían abrir dolorosos caminos en mi memoria. Sin embargo, en ello veo más bien un símbolo de que la vida continúa. Y la prueba de que aún deseo seguir sien­do yo mismo. Puestos a babear, tanto da hacerlo sobre cachemira.

Loco, no?

El Anticristo, por Palau

Para los que no residan en el ombligo del Mundo (como nos gusta llamarlo a Buenos Aires, los porteños). Les cuento que a nuestra Excelencia Infernal devenido en jefe de Gobierno Mauricio Macri (sonido de de truenos, destelleo de relampagos y lobos aullando) le parecio oportuno cortar la 9 de Julio el Viernes en hora pico, y hoy sabado tambien, por si no nos pareció suficiente el quilombo de ayer.

Los organizadores dijeron que fueron 300.000 personas, segun fuentes oficiales no fueron mas de 40.000. Te juro que no entiendo como tanta gente puede ser engañada y estafada sin darse cuenta. Lamentablemente la necesidad de fe y de creer en algo ciega a quien no es precavido.

Chicos, no hay nada mas alla, nos morimos, cerramos los ojitos y ya fue, no hay cielo, no hay infiero, no hay nada mas, disfruten, amen, odien, gasten, todo mientras puedan, que no hay otra vida, no hay eternidad, somos lo que vemos, y cuando nuestro corazon deje de latir se acabo el cuento. Somos comida de lombriz, ahi continua la vida, pero no tenemos un Juicio ante dios ni ante nadie...

Aca pueden ver la nota de Clarin de ayer:
http://www.clarin.com/diario/2008/03/15/um/m-01629246.htm

Para completar mi idea, y que vean que no es solo contra los evangelistas, sino contra cualquier religion que se base en la opresion de otros, en la santidad, en el pecado del cuerpo y la salvacion de las almas (jajaja no puedo parar de reirme escribiendo estos sinsentidos)

El ultimo parrafo de la mejor obra que nombra la palabra cristianismo: El Anticristo, por Friederich Nietzsche.

"... Y eso que he tomado como punto de partida de la cronología el "día nefasto" en que comenzó esta fatalidad, el primer dia del Cristianismo!. Como punto de partida del último, ¿el de hoy? La transmutación de todos los valores!!!

El Anticristo, por Friederich Nietzsche.

Y que dios los bendiga (lol)

"Pueden dejar de buscar. Fui yo"



Un piloto alemán confesó haber derribado el avión tripulado por Saint-Exupéry

"Pueden dejar de buscar. Fui yo", dijo el militar Horst Rippert, de 88 años a un diario francés.

El autor del libro "El Principito" despegó el 31 de julio de 1944 de la isla de Córcega a bordo de un avión "Lightning P38", pero nunca regresó y su cuerpo jamás fue encontrado.
En una investigación llevada a cabo por dos periodistas del diario francés "La Providence", un piloto alemán llamado Horst Ripper, declaró que fue quien derribó el avión en el que desapareció, en 1944, Saint-Exupéry, autor del libro El Principito.

El militar de 88 años declaró: "Pueden dejar de buscar. Fui yo quien abatió a Saint-Exupéry" y agregó "Fue después cuando supe que se trataba del escritor. Yo esperaba que no fuera él, porque en nuestra juventud todos habíamos leído sus libros y los adorábamos.

Saint-Exupéry despegó el 31 de julio de 1944 de su base en la isla de Córcega para una misión de reconocimiento a bordo de un avión "Lightning P38", pero nunca regresó. En 1998 un pescador halló entre sus redes una pulsera que perteneció al escritor y seis años más tarde fueron encontrados restos del avión frente a las costas de Marsella pero no fue aclarado el caso.

El piloto alemán llevaba dos semanas de servicio en la costa sur de Francia cuando en la mañana del 31 de julio de 1944 identificó un "Lightning 38" y se dirigió hacia el aparato.

Según el relato que ha hecho, Ripper siguió al avión francés y le alcanzó con varios impactos, tras lo cual vio que caía sobre las aguas, pero no se percató de qué había ocurrido con el piloto.

Fuente: Clarin

sábado, 8 de marzo de 2008

Bush vetó la prohibición de torturar por asfixia


Washington.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, vetó el proyecto de ley que prohibía a la CIA practicar la asfixia simulada porque cree que el programa de inteligencia ha evitado atentados y garantizado la seguridad del país.

En su tradicional discurso radiofónico de los sábados, el mandatario estadounidense anunció el veto de la iniciativa que ya había sido aprobada por el Congreso y que limita los métodos de interrogatorio a las 19 técnicas establecidas en el manual del Ejército.

La medida prohibía la práctica de la temperatura extrema en los interrogatorios y mantener al detenido de pie durante un tiempo prolongado, además del uso de la asfixia simulada, el método que la CIA usó para conseguir información de presuntos terroristas y que fue condenado por la comunidad internacional y grupos defensores de derechos humanos.

"El proyecto de ley eliminaría uno de los instrumentos más valiosos en la guerra contra el terrorismo: el programa de la CIA para detener e interrogar a líderes y células terroristas claves", justificó Bush. "La mejor fuente de información sobre ataques terroristas son los propios terroristas".

Después del atentado a las Torres Gemelas, los Estados Unidos se dio cuenta de que los miembros de Al Qaeda habían sido entrenados para resistir los interrogatorios fijados en el manual y por eso el Gobierno ha creado "procedimientos alternativos" para extraer información a los supuestos terroristas.

Bush insistió en que la medida haría perder información "vital" de líderes de Al Qaeda y eso supondría "perder vidas" estadounidenses. Para el presidente, el hecho de que Estados Unidos no haya sido atacado en los últimos seis años y medio, "no es casual".

El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, afirmó que Bush "una vez más ha comprometido el liderazgo moral de nuestra nación" y "ha hecho caso omiso a expertos en materia militar y relaciones exteriores que coinciden en que la tortura es contraproducente".
La ONG Human Rights Watch aseguró, por su parte, que Bush "hará historia como el presidente de la tortura" y para Amnistía Internacional el veto evidencia la retórica "vacía" del presidente.